jueves, 31 de marzo de 2011

K&M

   El mundo de los espíritus viven muchas criaturas de diferente índole, algunas malignas, algunas benignas, algunas heroicas y algunas lastimeras. Soldados ajenos al cielo y al infierno rigen este tenebroso lugar. A lo único a lo que tenían fe es a la razón y a la justicia. Les gusta experimentar con los humanos, solo con ellos ya que no les gusta influenciar sobre la naturaleza y sus demás seres,  pues al ser un ecosistema tan perfectamente equilibrado, no quisieran desequilibrarlo con sus poderes.
   El experimento más grande que hicieron fue el más desastroso y el más benéfico que pudieron hacer en la historia de la raza humana, fue el más importante suceso que cambiaría el mundo por siempre y cuya magnitud no tiene ni tendrá comparación con ningún otro suceso, por lo menos no hasta que el mismo experimento concluya.
   Los soldados mandaron a la Tierra a dos espíritus, dos espíritus con las mismas bendiciones, con las mismas maldiciones, con las mismas virtudes y con los mismos errores, tendrían poder sobre la naturaleza. Pero con una sola diferencia, un poder en cada uno diferente, uno tendría poder sobre la luz y otro sobre la oscuridad.
   Y fue así como llegaron dos huevos perfectamente iguales, alado de las cataratas de agua cristalina en el borde del mundo. Ahí donde no hay humanos cerca, solo naturaleza y criaturas que viven por aquellos ecosistemas de solitaria belleza.
   Los cascarones se abrieron y de ellos brotaron los seres, negramente emplumados y con velos oscuros en los ojos, cegándolos del mundo hasta que el tiempo fuera indicado. Al estar ciegos cada uno siguió su camino, sin saber realmente por donde ir.
   La criatura con el poder de la luz se internó al mundo por el lado este y el de la oscuridad por el lado oeste. Cada uno tuvo sus propias vivencias, sus propias batallas, sus propios errores, pero ya que ambos tuvieron los mismos dones y las mismas maldiciones, su vida se pareció bastante una de la otra, sin embargo, sus diferentes dones hicieron que tuvieran una paralela negatividad.
   La criatura que controlaba la luz uso esta para guiarse camino por los lugares más oscuros, dónde algunos atrevían a entrar y dónde reinaba el misticismo y el ocultismo. Aquí vivían seres malignos y tenebrosos que se aprovechaban de la oscuridad para engañar a las criaturas tanto humanas como naturales, usaban la oscuridad como su aliado en su búsqueda del mal. También se encontraban ahí criaturas hermosísimas con una belleza indescriptible, criaturas profundas e incógnitas que solo en la oscuridad hallaban resguardo y un hogar.
   La criatura de la luz se quito el velo ella misma, con la necesidad de ver mejor, pues la oscuridad era tan fuerte que el velo no hacía más que estorbarle. Fue así que descubrió a los humanos y criaturas que habitan las tinieblas terrenales, esta oscuridad la espantaban, conoció el verdadero horror, el verdadero dolor y la infortuna.
   Con tantos horrores se encerraba en su propio ser, aprovechando sus poderes de la luz para soñar, solitaria, escondida y aislada. Pero fue aquí también que conoció la verdadera belleza, intacta e inmaculada, ya que la belleza de aquí, era una belleza que se ocultaba de los horrores que se vivían día a día. Aprendió de ellos y se mezclo con ellos, creando en ella una metamorfosis física de suma belleza, las plumas negras cayeron y dejaron relucir una piel blanca y tersa, que nunca había sido maltratada por los rayos del Sol.
   La criatura creció aislada más que de sus amigos de la belleza, sólo con ellos convivía, sin embargo observaba, vivía y experimentaba de los horrores que la rodeaban. Mientras que ella perfeccionaba sus poderes de la luz.
   La criatura de la oscuridad usó sus poderes para resguardarse de la fuerte luz del Sol que azotaba sobre las tierras prometidas, las cálidas tierras prometidas cuya verde vegetación atraían a los seres más fuertes y valientes, sin embargo, entre ellos también estaban las criaturas más hipócritas y engañosas que existían.
   A esta criatura (en este caso masculina) le quitaron su velo unos humanos curiosos que lo hallaban sumamente curioso con su negro plumaje y extraña apariencia. Fue así que un mundo verde, claro y hermoso se reveló frente a él. Conoció a los fuertes, a los valerosos y a los envidiosos. A los que buscaban belleza y perfección, aquellos cuya alma era carcomida con tal de que su físico encajara con la belleza que los rodeaba y se ocultaba con una capa de supuesta perfección y justicia.
   La gente le temía por su extraña apariencia y lo hallaban repulsivo, fue por esto que desde muy temprana edad usó su poder de la oscuridad para infundir miedo en todos los que lo rodeaban, para así no solo ser aceptado, sino también temido y admirado por todos.
   Creció la criatura y su metamorfosis fue muy diferente a la de su hermana, sus plumas cayeron pero dejaron relucir una piel quemada por el Sol y un cuerpo que creció de forma deforme y horrible a causa de todo el odio y envidia que causaba en las criaturas que lo rodeaban.
   Usaba sus poderes sobre la naturaleza y la oscuridad para aterrorizar a los humanos y demás criaturas, todos lo alababan, le temían y lo envidiaban. Aprendió muy poco pues todo lo que quería lo tenía a la palma de su mano y el despreció que experimento en su infancia se convirtió en poder que ejercía sobre los demás.
   Un día ciertamente particular, la criatura de la oscuridad conoció a un humano tan hermoso como la mayoría de los seres que se encontraban por ahí, sino es que más bello aun. Exaltaba belleza pues la belleza que brotaba de él era tan fuerte que no podía evitar contagiarla a los seres que lo rodeaban, su físico era tan hermoso, tan perfecto como su interior, su simple existencia era una melodía, la más bella melodía que se encontraba en la naturaleza.
   Este humano vivía en la luz para evitar la oscuridad y el dolor que lo invadían por dentro, el dolor y el frio que existían dentro de él era tan fuerte que usaba el calor de el sol para intentar calentarse. La criatura de la oscuridad lo encontró por ahí, escurriendo belleza mientras respiraba el aire que su propio cuerpo hermoso purificaba.
   La criatura no pudo sino acercársele y conocerlo, hablar con él. Se conocieron y se describieron, hubo empatía por las dos partes, pues ambos vivían con oscuridad dentro de sus seres, la criatura se enamoró del humano pues su belleza era incomparable y extasiante.
   Por su parte el humano se enamoró de el pues encontraba sus poderes tan poderosos y bellos, además de que la oscuridad que él controlaba tan bien lo hizo perderse aun más por él, pues el controlaba aquello que a él tanto lo lastimaba. La criatura y el humano se unieron en amor y pasión, creando una pareja oscura y extraña, pero ambos estaban contentos de estar con el otro.
   Pero mientras esto sucedía, el odio, envidia y rencor que gobernaban sobre la vida de la criatura de la oscuridad crecía deformándolo aun más y causándole más dolores. Esto lo descargaba sobre los humanos y criaturas a quienes aterrorizaba, creando un gobierno de horror y sadismo. El odio creció, el miedo creció, todos esos sentimientos crecieron, atormentaron y desfiguraron al ser.
   No tuvo opción más que abandonar al humano mientras él se terminaba de consumir por estos sentimientos tan perversos. El humano con el corazón destruido decidió  ir al lado oscuro, para entregarse a la oscuridad y pasar el resto de su vida aislado y alejado de toda esa supuesta belleza perversa con la que tanto tiempo convivió.
   Fue así que el humano conoció a la criatura de la luz, pero esta criatura había crecido mental y espiritualmente, mucho más que su hermano, aunque vivía un tanto aislada, en ella se encontraba la más grande sabiduría y amor al arte que cualquiera pudiera encontrar.
   La criatura encontró al humano tan hermoso, tan sincero y honesto, la melodía de su existencia extasiaron su ser y no pudo evitar correr hacía el, extenderle sus brazos y tratar de usar sus poderes para curarlo de los daños que le habían causado su hermano controlador de la luz.
   No tardaron en enamorarse, el humano le hablo de lo que se encontraba en el lado luminoso, le dijo que todo pretendía ser bello pero realmente todo era un mentira superficial y vana, el humano le comentó que a pesar que en la oscuridad se encontraban las criaturas mas horribles y tenebrosas, con sentimientos perversos, por lo menos estos eran sinceros y no ocultaban sus intenciones, a diferencia del lado iluminado.
   También halló el humano en los amigos de la criatura, la belleza más exquisita e inmaculada del universo, la criatura uso los conocimientos y la motivación del humano para enseñarle a las criaturas de la oscuridad sus poderes sobre la naturaleza y sobre la luz.
   Todos los seres quedaron encantados y nació en ellos un amor profundo por esta criatura, su amor y devoción hicieron que su belleza creciera día a día y sus poderes aumentaran también. Vivió con el humano hasta que la vida mortal de este ceso, pero dejó en ella la mas exquisita experiencia que la motivo a guiar y proteger a todos los que pudiera, broto de ella la justicia heredada de los soldados del mundo de los espíritus.
   Mientras, su hermano se retorcía con todos sus sentimientos horrorosos, pudriéndose, sufriendo, la oscuridad que el controlaba creció y creció, enterrándolo en el mundo, mandándolo al inframundo donde su oscuridad se expandió y se liberó.
   Su hermana en cambió se volvió tan poderosa con la luz, que se elevó a los cielos, alejándose de los bosques oscuros donde creció y creo un plano celestial llenó de luz, solo digno de la belleza, la verdadera belleza, la inmaculada belleza que cada quien crea en si mismo.
   Su hermano, en cambio, creo un mundo oscuro y terrible, digno de los seres espantosos y malignos que mal aprovecharon su oportunidad de vivir. Su oscuridad creció tanto que invadió a la Tierra, manchando el que solía ser el lado claro con lugares oscuros y creando en el lado sombrío algunas partes aun más oscuras  y perversas.
   Su hermana, por otro lado, emanó tanta luz que niveló la oscuridad ya existente y la oscuridad creada por su hermano, creando así un mundo nivelado, tanto de oscuridad como de luz, gracias a ellos se puede hallar cualquiera de los dos en cualquier lado que te encuentres.
   La criatura de la luz se convirtió en la reina del mundo iluminado y de la belleza, la reina de los que se ganaron la bendición eterna, mientras que su hermano se convirtió en el rey del inframundo oscuro y tenebroso, el rey de los que se ganan la condena eterna.
   Quedando los soldado del mundo de los espíritus satisfechos en un plano intermedio entre sus experimento más importante, más significativo, mientras seguían participando en la vida de los humanos dándoles la oportunidad de elegir con quien de sus hijos querían ir.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Nemo el monstruo


   Nemo era un monstruo que vivía en las cuevas oscuras de Terran, tenía una familia y amistades, pero más aun, tenía un compromiso con la sociedad. Nemo era el hijo menor del rey de los montruos, sin embargo, su única hermana, que se supone que fuera la siguiente reina, estaba enferma, muy enferma y probablemente no podría reinar. Nemo pecaba de soñar con la belleza.
   Por lo tanto, Nemo tendría que gobernar las cuevas de Terran y guiar a los monstruos a la paz y estabilidad social que tanto trabajo les costaba tener, porque claro, eran monstruos. Sin embargo a Nemo no le gustaba mucho esta idea de gobernar Terran, el prefería vivir solo, a gusto, con un linda pareja y en convivencia con la naturaleza, nunca consideró que su carácter fuera el ideal de un rey, por lo menos no de un rey monstruo.

   Pero Nemo asumia sus responsabilidades y era preparado de la misma forma en la que su hermana fue preparada para gobernar, pero en esta preparación Nemo se sentía muy solo, muy perdido y deseaba tanto amar, no le quedaba más que amar a la naturaleza, amar a la Madre Tierra, pues amar a alguien igual o a el mismo, era algo asqueroso, inconcebible, algo monstruoso.
   Un día Nemo tuvo que bajar a la pradera de Utopía como parte de sus quehaceres cotidianos, tenía que bajar para recolectar hiervas curativas para los monstruos, hiervas que solo se dan en Utopía. Utopía es una tierra de ensueño, una tierra mística que guarda muchos secretos, pero es por lo mismo que muchas criaturas se pueden perder aquí, confundiendo la realidad con fantasías, solo seres seleccionados podían entrar a Utopía, pues la mayoría se volvería loco con la belleza de esta tierra, locos hasta morir.
   Utopía estaba dividida en dos grandes porciones, la parte sombría, que era donde las sombras de Terran ocultan las más perversas y peligrosas fantasías y placeres de la Madre Tierra. La otra mitad estaba siempre alumbrada por el cielo y ahí danzaban la paz y la alegría, los sueños románticos y las grandes virtudes de la vida.
   Nemo iba normalmente al área sombría, pues ahí se encontraban las hiervas que necesitaba y el mismo se sentía indigno de pisar el lado brilloso. Pero ese día en especial, se acerco mucho al lado claro, tanto que la luz solar lo cegaba un poco. Mientras recogía las hiervas necesitabas escuchó la melodía más hermosa que en su vida había escuchado, parecía irreal y cuando alzó sus ojos la vio, era un ángel tocando una flauta, mientras la tela de su vestido blanco desgarrado se movía con el viento, el sol brillante iluminaba sus esplendidas alas blancas con algunas plumas negras, su cabello era muy largo y sedoso, su cuerpo perfecto y su belleza superaba por mucho la idea que Nemo tenía de los ángeles.
   El monstruo no pudo evitarlo y se dirigió hacia el ángel, contemplándola, admirándola, cuando esta criatura divina sintió su mirada, dejó de tocar y lo vio con sus hermosos ojos grises. Lo primero que hizo fue sonreír, encontró en el monstruo belleza y no pudo evitar quedar extasiada de contemplarlo y conocerlo. Curiosa, el ángel le habló, le pidió que se acercara y Nemo nerviosamente lo hizo. Esta se presentó como Ali y quedaron de verse ahí mismo al día siguiente, a la misma hora.
   Y así lo hicieron, se volvieron a ver y se citaban en el mismo lugar cada día, en el mismo lugar, pero siempre cada quien en su lado, ninguno atravesaba el lado contrario al que estaban acostumbrados. Nemo y Ali se conectaron rápidamente y surgió entre ellos una relación de amistad muy pura y muy profunda. Ali le tocaba la flauta cada que se veían y Nemo quedaba cada vez más impresionado por la belleza de sus melodías, deseaba ser bueno en algo para retribuir estos regalos de belleza a su amiga.
  Nemo estaba extasiado por conocer al ángel más hermoso que existía, mientras más la conocía más se fascinaba con ella, era un ser tan perfecto, tan hermoso por fuera y por dentro. Sin embargo, a medida que Nemo conocía más a Ali, este se atormentaba más y más, pues se estaba enamorando locamente de Ali, pero sabía que un ángel así jamás se juntaría con un monstruo y menos como Nemo y mientras más descubria su perfección, más se apagaban las ilusiones de Nemo con Ali.
   Lo que Nemo no sabía era que Ali se estaba enamorando igualmente del monstruo, ella era tan perfecta que no veía la fealdad de su físico, ni la fealdad de su persona, ella solo veía el lado romántico y soñador de Nemo, lo que encontraba por alguna razón sumamente interesante y profundo. En el ángel comenzaba a surgir una pasión ardiente y con posible extensión infinita hacia el monstruo.
   Un día Ali invitó a Nemo a pasar al lado claro, para que se dieran un abrazo. Nemo muy nervioso y con algunas dudas acepto, con tal de tener contacto físico con Ali cruzó la línea que separaba a Utopía, el sol baño su piel grisácea y putrefacta, los cuerpos de las dos criaturas se unieron en un fuerte abrazo, el cuerpo deforme de Nemo era protegido por las alas de Ali.
   Su abrazo fue tan pacional y sincero, que ninguno de los dos quería que terminara, Ali encantada invito a Nemo a que fuera al reino donde ella vivía, al cielo, con los ángeles. Ella confesó estar enamorada de él. Nemo quedó pasmado con esta noticia, pero lo pensó mucho, tenía que seguir con los entrenamientos para gobernar en caso de que su hermana no se aliviara, tenía compromisos, que nunca pidió, pero que al final eran compromisos y una visita al cielo podría confundirlo bastante.
   Nemo le pidió una noche para pensarlo y tomar una buena decisión. Al recordar la confesión que le hizo Ali y lo pasional que fue su abrazo, tomo una decisión, iría al cielo para visitarla, para conocer la perfección tan ajena en Terran. Al día siguiente, Ali tomó a Nemo, lo abrazó y alzo vuelo, hacia las nubes, dejando atrás el valle de Utopía y más lejos aun las cuevas de Terran.
   Al llegar al cielo, Nemo quedó anonadado, vio ángeles volando por doquier, danzando entre las nubes, el ambiente era tan sereno, la vista tan bella, los ángeles tan bonitos (aunque no tanto como Ali), el cielo era realmente el reino de la perfección. Ali lo llevó a su hogar, una nube grande y densa, un poco oscura lo que le recordaba su reino, pero sin dejar de ser clara y brillante como todo el cielo.
   Nemo y Ali unieron sus cuerpos declarándose amor el uno al otro, se unieron de una forma muy pasional, muy rítmica y perfecta. El monstruo tomó una importante decisión, se quedaría en el cielo, al lado de su amor, pues no solo en ella encontraba felicidad, sino en todo el reino celestial, pues podía amar libremente, podía soñar, sin preocupaciones innecesarias, sin ataduras. Su padre seguía siendo el rey de Terran y en caso de que muriese estaba su hermana, aunque algo enferma, pero era la heredera legitima.
   Nemo se quedó en el cielo y pasó ahí los mejores momentos de su vida, los ángeles lo aceptaron y lo quería, lo consideraban uno más de ellos, sin tomar en cuenta sus cuernos, su cuerpo deforme y su piel putrefacta.
   La relación entre Nemo y Ali creció, volviéndose exageradamente intima y profunda. Todo parecía tan perfecto, cuando de pronto, la vida de Nemo se arruinaría por completo. El rey de Terran murió y la enfermedad de su hija avanzó considerablemente, dejándola inmóvil casi por completo, los monstruos necesitaban un rey, alguien que los guiara.
   Nemo le pidió a Ali que lo llevara volando a Terran, donde trataría de arreglar las cosas y hacer lo mejor para todos. Ali preocupada lo dejó en Utopía, pues un ángel el Terran causaría mucha polémica y su vida correría muchos riesgos.
   Nemo corrió hacia el parlamento, para que una decisión fuera tomada. Él no quería gobernar Terran, no se sentía listo, preparado, lo suficientemente fuerte, además, el quería seguir en el cielo con Ali. Una vez en el parlamento, los monstruos le dijeron que no había opción, él tenía que gobernar Terran, necesitaban a un rey y él era el siguiente en la línea de sucesión.
   Nemo rompió en lagrimas y confesó no querer hacerlo, que nunca quiso tener esas responsabilidades, no quería vivir ahí, por fin había encontrado un lugar perfecto, donde era aceptado y podía perseguir sus sueños. Pero esa no era la prioridad del asunto, el monstruo estúpido e infantil tenía que  tragarse sus inmaduras lagrimas y aceptar sus deberes, deshacer su bienestar por el bienestar de su pueblo.
   Nemo fue coronado y las laboriosas tareas de monarca le impidieron regresar al cielo, le impidieron ver a Ali. El ángel, iba diariamente a Utopía con esperanzas de ver a su amado, pero siempre era en vano, cada día sus ilusiones se pagaban más y más. Hasta que desistió y su corazón se rompió.
   La Madre Naturaleza al enterarse del sufrimiento de su criatura más perfecta, decidió castigar a Nemo, atormentándolo día y noche hasta que fuera perdiendo poco a poco la razón. Esto aunado a su poca preparación para gobernar, llevó a Terran a una época de sufrimiento, de escasez y miseria, causando revueltas y una sociedad anarquista.
   Los monstruos odiando a su monarca, lo secuestraron, le quitaron la corona de sus cuernos y lo sacrificaron a la luz de la luna. Y ahí quedó la patética vida del monstruo más monstruoso jamás vivió, murió junto con sus tontos sueños de belleza. El monstruo que desilusionó al ángel más perfecto de la historia, así como a toda la sociedad de Terran, dejándolos en una miseria incomparable, démosle gracias a la Madre Naturaleza que este ser tan grotesco murió y obtuvo lo que merecía, no existir nunca más.