Lythium el ángel que se enamoró
Todos los ángeles guardianes tienen seres mortales, habitantes de la tierra a quienes tienen que proteger, los cuidan de las malas tentaciones y procuran infundirles bunas intenciones, mantenerlos con pocas ambiciones y los alientan a enfrentar a los problemas de la vida.
Entre ellos existió un ángel muy singular, que se diferenció de todos, su nombre era Lythium y era un ángel muy sentimental y muy emotivo para su profesión.
Lythium volaba y cuidaba de sus seres a los que debía guardar, pero entre ellos, había una chica que era especial para él, se trataba de Julieta, una joven que llevaba una vida de infortunio. Sus padres la explotaban haciéndola trabajar día y noche en el mercado de la aldea, vendiendo pollos y huevos que la familia proveía, para después llegar a su casa y hacer los labores domésticos.
No era fea, mas no era tampoco una belleza y considerando lo miserable de su situación, se veía imposibilitada que algún buen mozo se fijara en ella. Pero Lythium, su ángel guardián, hallaba una belleza extrema en aquella pobre criatura de Dios. Durante las noches, Lythium se escurría hasta la ventana de la niña y la veía dormir, preguntándose, ¿cómo es posible que un ser tan bello e inocente sufra tanto y sea tan desdichada?
Lythium, le fue tomando más y más cariño y amor a esta chica, hasta que su amor llego a ser mayor al amor de un ángel de la guardada. Lythium sabia que un ángel no se podía enamorar de un mortal, pero sus sentimientos eran inevitables, por lo que un día decidió declarar su amor.
Mientras Julieta dormía, sintió una muy fuerte presencia en su habitación, una presencia llena de paz, tranquilidad y amor. Al voltear a su ventana, se encontró con un ser completamente hermoso, ningún mortal podría siquiera imaginar la belleza que Julieta vió en su ventana. Su piel pálida, ojos grisáceos, cabello negro, largo y un poco desalineado eran enmarcados por unas grandes y misteriosas alas blanco grisáceas.
Lythium fue directo, le declaró su amor y le ofreció llevar una relación secreta durante las noches, que eran las horas en las que la omnipresencia de Dios se debilitaba más y los pecados del mundo salían a rebosar. Julieta no pudo evitar los encantos de su ser guardián, por quien también sentía un amor celestial indescriptible.
Lythium se acerco a Julieta, la abrazo y le dio placentero e inocente beso. Cuando sus labios se separaron de los de ella, este encontró a su amada tendida muerta entre sus brazos. Lythium no sabia que el amor entre ángeles y mortales era tan prohibido, que la consecuencia de esta era la muerte de la mortal, siendo llevada no al cielo sino al limbo.
Lythium perdió la cordura, nunca había roto las reglas dictadas por el Dios padre. Desesperado, sin saber que hacer, tomo el cuerpo de Julieta y se puso a volar alrededor de la Tierra. Perseguía a la noche para ocultarse de Dios. Volaba y volaba, con el cuerpo de Lythium en los brazos, mientras buscaba la solución a su situación.
Así estuvo hasta la Luna los descubrió, al darse cuenta de la situación, le hizo informar a Dios lo que había hecho su ángel y la forma en la que se ocultaba de el.
Dios lo buscó, lo llevó frente a el y por haber roto tan estricta regla, Dios castigo y maldijo a Lythium. Su castigo era renacer como un ser humano, viviría los infortunios de estos sin contar con un ángel guardián, pero lo más importante, llevaría una marca demoniaca que serviría para marcar el pecado celestial que cometió. Pero Lythium no era un ángel malvado, Lythium era solamente un ángel enamorado.
