sábado, 16 de octubre de 2010

Metamorfosis de Nemo

Mi vida tocó fondo sin que yo solo me diera cuenta. Tenía tanto interés en tener en control mi vida, mis emociones, mi mente, mi cuerpo…
Irónicamente todo equilibrio, todo control se fue deteriorando, se me fue saliendo de las manos. Sabía que estaba mal, pero alguna extraña, oscura y poderosa fuente de energía me hacia seguir con mi obsesiva necesidad de tener todo bajo control.
Fue necesario no uno lluvia sino un fuerte y repentino monzón con  granizo para que se apagara el fuego que consumía mi ser y que me hiciera despertar, que me hiciera abrir los ojos.
El fuego termino, mi vida ya es consumida por las llamas, pero estas dejaron un humo denso, muy denso… La lluvia a su vez dejó un frio y una oscuridad que me agobian a cada segundo y es ahí donde me encuentro ahora.
Un camino de seis semanas (aparentemente) lleno de denso humo, frio y oscuridad. Pero que poco a poco va disminuyendo y seré yo quien lo atraviese hasta el final, lo que me llevará a una vida renovada y reconstruida.
Durante esta metamorfosis diseccionaré, analizare y reconstruiré cada pieza de carbón quemado y carcomido que conforman mi vida.
El proceso ha sido lento y muy doloroso, pero llegare al final, mostrándole no solo a médicos, familiares o amigos, sino al mundo entero, que pude salir de esta depresión de la recta de mi vida como un ser totalmente nuevo, un ser reconstruido y rebautizado con el nombre que viene del latín “ninguno”.
Me encuentro en un camino de metamorfosis, entre rodeado de llamas y gritando de dolor, reposo y dejó que el dolor del fuego se mitigue poco a poco mientras enfrento otra clase de dolor, el dolor de enfrentar a mis demonios internos. Saldré del camino reconstruido ya sea para bien o para mal, siendo rebautizado con el nombre de Nemo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario