miércoles, 27 de octubre de 2010

Saddy y Maddy

       Se encontraba muy tranquilamente la familia Sharpie comiendo la cena, el señor y la señora eran miembros distinguidos de su sociedad, todos los admiraban y respetaban y sus modales no podría mostrar mejor dignidad.
Sus hijos John de 10 años y Sofia de 12, eran unos angelitos en modales y valores y respetaban por sobre todo a sus padres. Eran en general una familia admirable y procuraban ser unidos. No era diferente esa noche, mientras cenaban todos unidos.
Sonó el timbre de la puerta y la señora Sharpie salió a atender, grande fue su sorpresa por lo que los ojos tuvieron que ver. Un monstruo bicéfalo parado ahí en la puerta, con cuerpo redondeado y de humanos poca muestra.
Compartían un cuerpo redondo, pero estaban unidos por la cabeza, su cabeza era redonda, como huevos de vieja cosecha. Uno era grisáceo y tenia expresión de sufrimiento, el otro era morado y era mas bien de aspecto altanero.
Pidieron cordialmente asilo y la señora Sharpie, se negó rotundamente. Mas tanto era su temor por y el control que las criaturas ejercían sobre ella, que no tuvo opción mas quela de invitarles por lo menos a pasar.
No fue poco el susto de la familia al observar a tal criatura, el padre de inmediato los quiso matar mientras que los niños con ellos quisieron jugar. De manera muy amable, estos expusieron su situación, eran criaturas de circo, a quienes habían echado por una vieja maldición. –al parecer las criaturas de dos cabeza, traen mala suerte a quienes les pertenezca –explico Maddy quien había sido el único quien había hablado en toda la velada.
La familia poco supersticiosa, decidió ayudarlos, pues la lastima que sentían por ellos, superaba por mucho lo que sintieran de miedo.
 –Y por que su hermano Saddy no ha dicho una palabra, ¿será que es tímido, o que no a entrado en confianza?
 –Verás pequeño John, mi hermano es muy depresivo y a esto añádele que es también muy tímido.
Les dieron un lugar donde se podían acostar, y debido a su tamaño, cabían perfecto en el sofá. Ya entrada la noche, la criatura se escurrió al cuarto de los niños, entraron sigilosamente, listos para dos tiernos platillos.
Fue la mayor la primera, para dejar al final la carne más tierna, más los padres por los ruidos asustados, corrieron al cuarto para ver lo que estaba pasando. Encontraron a los siameses, devorando el cerebro de su hija, corrieron a matarlos, pero estos corrieron más deprisa.
El señor Sharpie los golpeo a la inconsciencia, amarrándolos en una silla antes de entregarlos a la policía. Despertó primero Saddy, quien pronunció sus primeras palabras. –Por favor huyan pronto, que mi hermano los asesinara, se dedica a comer humanos, de preferencia cortos de edad.
Convencidos de su inocencia, los Sharpie ofrecieron ayuda, llevaron a los siameses para que les realizaran una cirugía y entregar después el cuerpo para estudios de biología.
Saddy se libró de su tiránico siamés, pero cuando los Sharpie lo fueron a visitar al laboratorio, se encontraron a Saddy totalmente satisfecho y a todos los cirujanos, muertos y sin cerebro.

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