jueves, 4 de noviembre de 2010

Lithyum, el ángel que se enamoró

Lythium el ángel que se enamoró
Todos los ángeles guardianes tienen seres mortales, habitantes de la tierra a quienes tienen que proteger, los cuidan de las malas tentaciones y procuran infundirles bunas intenciones, mantenerlos con pocas ambiciones y los alientan a enfrentar a los problemas de la vida.
Entre ellos existió un ángel muy singular, que se diferenció de todos, su nombre era Lythium y era un ángel muy sentimental y muy emotivo para su profesión.
Lythium volaba y cuidaba de sus seres a los que debía guardar, pero entre ellos, había una chica que era especial para él, se trataba de Julieta, una joven que llevaba una vida de infortunio. Sus padres la explotaban haciéndola trabajar día y noche en el mercado de la aldea, vendiendo pollos y huevos que la familia proveía, para después llegar a su casa y hacer los labores domésticos.
No era fea, mas no era tampoco una belleza y considerando lo miserable de su situación, se veía imposibilitada que algún buen mozo se fijara en ella. Pero Lythium, su ángel guardián, hallaba una belleza extrema en aquella pobre criatura de Dios. Durante las noches, Lythium se escurría hasta la ventana de la niña y la veía dormir, preguntándose, ¿cómo es posible que un ser tan bello e inocente sufra tanto y sea tan desdichada?
Lythium, le fue tomando más y más cariño y amor a esta chica, hasta que su amor llego a ser mayor al amor de un ángel de la  guardada. Lythium sabia que un ángel no se podía enamorar de un mortal, pero sus sentimientos eran inevitables, por lo que un día decidió declarar su amor.
Mientras Julieta dormía, sintió una muy fuerte presencia en su habitación, una presencia llena de paz, tranquilidad y amor. Al voltear a su ventana, se encontró con un ser completamente hermoso, ningún mortal podría siquiera imaginar la belleza que Julieta vió en su ventana. Su piel pálida, ojos grisáceos, cabello negro, largo y un poco desalineado eran enmarcados por unas grandes y misteriosas alas blanco grisáceas.
Lythium fue directo, le declaró su amor y le ofreció llevar una relación secreta durante las noches, que eran las horas en las que la omnipresencia de Dios se debilitaba más y los pecados del mundo salían a rebosar. Julieta no pudo evitar los encantos de su ser guardián, por quien también sentía un amor celestial indescriptible.
Lythium se acerco a Julieta, la abrazo y le dio placentero e inocente beso. Cuando sus labios se separaron de los de ella, este encontró a su amada tendida muerta entre sus brazos. Lythium no sabia que el amor entre ángeles y mortales era tan prohibido, que la consecuencia de esta era la muerte de la mortal, siendo llevada no al cielo sino al limbo.
Lythium perdió la cordura, nunca había roto las reglas dictadas por el Dios padre. Desesperado, sin saber que hacer, tomo el cuerpo de Julieta y se puso a volar alrededor de la Tierra. Perseguía a la noche para ocultarse de Dios. Volaba y volaba, con el cuerpo de Lythium en los brazos, mientras buscaba la solución a su situación.
Así estuvo hasta la Luna los descubrió, al darse cuenta de la situación, le hizo informar a Dios lo que había hecho su ángel y la forma en la que se ocultaba de el.
Dios lo buscó, lo llevó frente a el y por haber roto tan estricta regla, Dios castigo y maldijo a Lythium. Su castigo era renacer como un ser humano, viviría los infortunios de estos sin contar con un ángel guardián, pero lo más importante, llevaría una marca demoniaca que serviría para marcar el pecado celestial que cometió. Pero Lythium no era un ángel malvado, Lythium era solamente un ángel enamorado.

hada de las estrellas


Ya se esta metiendo el sol
la luna empieza a salir.
Se escucha un mágico son
el de las estrellas al latir

Las nubes cubren el cielo
adornan el negro telón.
Crean un ambiente perfecto
se escucha esa hermosa canción

Ya baja el hada danzando
con su vestido de estrellas
La luna ya tarareando
para animar a su princesa

Usa un vestido negro
hecho de trozos de gaza
Uno que flota con el viento,
y que con el aire baila.

Una vez que empieza a bailar
de sus ser explota un polvo
Uno que nos hace soñar
ya sea en pareja o solos.

Ya sea despierto o dormidos
todos un poco soñamos
Del mundo nos excluimos
y a las criaturas amamos

Sea dormidos o despiertos
el hada nos hace soñar
Ella nos brinda el derecho
de un poco de felicidad.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

El alma de un arbol

He vivido por cientos de años y viviré por cientos más. Lo he visto todo y de todo eh pasar. He visto romance y conflictos, relaciones y guerras. Soy guardian de los mas variados secretos, algunos sencillos e intranscendentales, otros  oscuros y temibles
Soy testigo de relaciones tiernos e inocentes así como de los mas perversos actos sexuales que vienen al bosque a realizar.
Soy extasiado cuando tallan sobre mi, me hacen sentir vivo. No lo saben, pero la inutilidad de sus marcas sobre mi me causan un tremendo placer cuando laceran mi corteza con sus inocentes sueños de amor eterno, simbolizando sus sueños con una navaja que desquebraja mi ser.
Vengan a mi, tengo muchas historias que contar, no saben todo lo que e vivido y si vienen conmigo serán parte de mi vivir.
De dia los encanto y de noche los aterrorizo, mas nada deben sentir, solo soy un anciano, una importante pieza del ecosistema, no soy un adorno creado para crear emociones. Más disfruto de las reacciones que causo algunos.
Algunos solo me ignoran y a mis compañeros matan, otros desbordan de sentimiento y pasión tan solo con mi paciencia.
Vengan conmigo, imprégnense en mi,  confíenme sus secretos que  a nadie se los diré.

martes, 2 de noviembre de 2010

Sin control en su ser

Cardigan era un inventor, inventaba y creaba artefactos para el bienestar y la comodidad de la comunidad. Sin embargo, Cardigan se encontraba solo, necesitaba ayudas sutiles que las grandes maquinas no podían hacer, sin mencionar la compañía que necesitaba el inventor.
Es por eso que creo a Thery, un muñeco que se movía mecánicamente, ayudaba a Cardigan apretando algunos tornillos, facilitándole algunas herramientas y cargando algunos objetos pesados que el viejo no podía ya cargar.
Eso era a la hora del trabajo, pero por las tardes, Cardigan como todo buen ermitaño alejado de la sociedad, tenía un horario bien establecido de actividades obsesivas compulsivas, como tomar café a las 6, leer el periódico a las 7, limpiar la casa de 8 a 8:30, etc.
Para esto ocupaba a Thery como compañía, lo creo de tal forma que su compañía fuera agradable, era educado y callado, físicamente era muy bello y estético. Pasaban todas las tardes charlando, sobre todo a la hora del café. Aunque quien realmente hablaba era el creador, mientras que el creado solo escuchaba y se quedaba callado.
Pobre Thery, abusado por su amo, sufría día y noche soportándolo. Lo quería, mas no podía evitar ser tan maltratado. Lo hacia trabajar de mas, le hacia escuchar sus incoherentes historias de anciano con mente en decadencia. Pero sobre todo, tenia control total sobre el.
Cuanto le hubiera gustado a Thery matarse, mas no podía, no tenia control sobre su mente, sus emociones, sobre su cuerpo. No le correspondía decidir si su vida continuaría o cesaría, no era dueño de él mismo, además de que no estaba programado para matarse. Inclusive era egoísta de su parte pensar en el suicidio, pues Cardigan se esforzó mucho en crearlo y se esforzaba aun más en darle mantenimiento.
Vivía diario, día a día siendo carcomido por el dolor ocasionado por esta especie de inmortalidad y de impotencia. Pasaron así meses, hasta que un día Cardigan murió,  pero, no pudo desactivar a Thery y Thery no se podía quitar la vida. El dueño de Thery ya no existía, mas esto no le daba control sobre el, no estaba programado tampoco para matarse. Así que vive por la eternidad, sufriendo de soledad y melancolía, mientras que su esqueleto mecánico se oxida y deteriora cada día más, lo que le dificulta moverse, cada día sufriendo más, cada día más inútil.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La leyenda de la princesa abandonada

Cuenta la leyenda, que existió en estos reinos, una princesa llamada Sarah, una princesa que por su fealdad maldita, era rechazada por sus padres, estos la encerraron en su castillo. La verdad es que sus padres no odiaban a su hija, y esta no era tampoco tan fea, pero la belleza de sus hermanas, hacía que los reyes enfocaran toda su atención en buscarles buena pareja a sus hijas, príncipes, lords o caballeros. En cambio, a Sarah preferían tenerla encerrada en un castillo alejado en las montañas. Metiéndola en la torre más alta y brindándole diversos entretenimientos, entre ellos, llenar su cuarto de su flor favorita, las violetas.
Su único contacto con el mundo era cuando se asomaba desde su cuarto, hallado en la torre mas alta, viendo desde ahí como pasaban los aldeanos, los trabajadores y los esclavos. Cuando Sarah era ya toda una señorita, se deprimía por no tener alguien quien la amase, mientras que sus hermanas estaban llenas de pretendientes.
Un día, mientras desde su torre pensaba y soñaba con una violeta en la mano, por debajo pasaba un caballero extranjero, no había oído hablar de la historia de la princesa, quienes los aldeanos al no haber visto nunca, decían que era horriblemente fea.
Al caballero le cayó una violeta en el hombro, por lo que al mirar hacia arriba, vio la silueta de una dama en posición pensativa. Esta imagen le resultó encantadora y le envió un caballeroso saludo y una reverencia a la princesa. Sorprendida la princesa por esa primera muestra de respeto por un hombre, puso su mente a trabajar al mil y se creo las mas grandes fantasías con aquel caballero.
El caballero pasaba seguido por ahí, para ver a la dama que le había hecho sentir curiosidad, mientras que Sarah igualmente encantada le arrojaba una violeta cada que lo veía.  No tardó este en saludarla con palabras y empezar a charlar. Días y días pasaban, charlaban, se platicaban sus emociones, sus sueños y surgió entre los dos un profunda conexión que creo un gran amor entre los dos.
El caballero decidió rescatarla del castillo para después casarse con ella. Fue a declararle su amor a la princesa Sarah y pedirle matrimonio, que se quedó tan emocionalmente sorprendida, que tardo algunos segundos en emotivamente decir si.
Acordaron una fecha en la que el caballero la rescataría y se irían del reino para empezar una nueva vida. Pero el caballero al platicar su plan en una taberna, por todos fue advertido. Todos los presentes le advirtieron, le contaron los rumores que se sabia por todo el reino. Le dijeron que la princesa era tan fea, que sus padres la encerraron en el castillo para evitar las burlas de la gente.
La princesa Sarah empacó sus cosas, se puso un lindo vestido apto para viajar, se arregló de la mejor forma que pudo y empezó a soñar con su amor, con su vida como esposa, con su boda… Esperó y esperó, pero el caballero no llegó. El caballero quien lo pensó bien, decidió no ir con ella, pues se hallaba a si mismo como un buen partido y un caballero joven como para desperdiciar su vida con una dama tan fea.
Sarah esperó y esperó, pasaron días, Sarah se volvía a arreglar, diario una nueva violeta se marchitaba. A pesar de lo que le decían sus trabajadores, ella seguía arreglándose diario esperando que llegara el caballero. Sus sueños y sus expectativas crecieron enfermizamente, comenzó a arreglarse cada vez más hasta que se arreglaba con un vestido de novia con velo y corona.
Su locura crecía día a día, por lo que sus padres decidieron encerrarla en su propia torre, para que no espantara ni molestara a los sirvientes y trabajadores. También pusieron vidrios rojos en las ventanas de aquella torre, para no ser vista por la gente que pasaba por ahí. Ya no se quitaba su vestido de novia, pues esperaba que en cualquier minuto llegará su caballero para llevarla al altar. Esperó y esperó, hasta que murió lejos de la más mínima cordura.
Ahora, esta maldito usar violetas en tu boda si esta se realiza en este reino, pues entonces es seguro que a la novia se le aparecerá el fantasma de la Sarah para matarla, pues Sarah era en el fondo buena y ahora como fantasma, prefiere que las novias mueran, en lugar de que sean rechazadas y humilladas igual que lo fue ella.

domingo, 31 de octubre de 2010

Las ventajas de la negatividad

No tengo ambiciones
No tengo motivaciones
No tengo cualidades
No tengo gustos
No siento alegría ni emociones
No anhelo a nada no tengo ilusiones
No siento amor en mí
pero
No espero nada
No tengo presiones
No hay expectativas hacia mi
No tengo preferencias
No siento odio ni ira
No tengo desilusiones
No sufro por amores no correspondidos
Soy un suspiro en el viento del universo
Un insecto perdido en el espacio y tiempo
Mi existencia no tendrá trascendencia alguna
No le temo a la muerte
pues no tengo en mi nada de vida

El cementerio de corazones

Un cementerio tétrico, melancólico, mas no abandonado. No es necesario que existan personas físicas para percibir que este lugar no se encuentra solo. El alma de todos aquellos cuya muerte había sido relacionada con el trágico amor.
Había almas que fueron victimas de la muerte por celos o envidias. Había almas que se habían entregado ellos mismos a los brazos de la muerte por un amor no correspondido. Todos estos se encontraban enterrados físicamente en este cementerio especializado, las tumbas estaban marcadas con corazones crucificadas, que era una forma un tanto teatral y romántica de indicar la razón de la muerte de estas victimas, mal cuyo único antídoto es el mal mismo.
Había presencia de almas trastornadas, deprimidas, furiosas y melancólicas. Su presencia se sentía fácilmente, pues  eran almas muy sentimentales, con presencias muy fuertes. Almas que deambulaban entre los corazones crucificados que se erguían en las tumbas, entre las estatuas de ángeles de aspecto triste que cuidaban a sus pobres victimas del romance, entre las capillas donde las parejas se escondían y se resguardaban disfrutando eternamente su amor.
Era un día lluvioso, el clima era muy frio. La neblina cubría tétricamente las tumbas, resaltando el dolor que se sentía en el lugar. Pero había dos seres que lo ultimo que sentían era dolor, estaban tan enamorados, tan ilusionados, que se dirigieron al cementerio para unir y sellar su relación.
Era tanta la pasión que sentían, que olvidaban por completo el frio. El amor que sentían era de los más fuertes vistos por cualquier Cupido, mas era un amor prohibido y odiado. Por lo que el único lugar donde se podrían casar, era en este cementerio.
Se dirigieron al kiosco central del cementerio de las cruces, listos para ser unidos en matrimonio por toda la eternidad. Serian unidos por dioses negros y oscuros, quienes los unirían en vida y muerte. Hicieron el ritual correspondiente, unidos por las manos, solo hacia falta un ultimo acto, para estar unidos por siempre. Tomo cada quien una estaca, clavándosela al corazón de su pareja, se tomaron de las manos y esperaron a que los dioses oscuros tomaran su vida para que así sus almas se unieran a las de aquel cementerio, siempre juntos, siempre enamorados.

viernes, 29 de octubre de 2010

Inés la bailarina

Había una vez una bailarina llamada Inés, la más bella y agraciada bailarina de todas. Tenía un espíritu puro y carácter accesible. Sus dotes artísticos y sus encantadores bailes le permitieron pertenecer a la mejor compañía de ballet, siendo ella una de las mejores bailarinas. Su belleza y encanto causaban la admiración de todos, los hombres se enamoraban de ella convirtiéndola en un ídolo del mundo del ballet.
   Había entre todos sus admiradores uno que la amaba incluso más que los demás, se trataba de un herrero llamado Nemo, era de la misma edad de Inés y en cuanto a belleza, este no le quedaba muy atrás a la bailarina. Nemo ahorraba dinero para poder ir la mayor cantidad de veces al ballet y así ver a Inés, la veía bailando, seduciendo, haciendo soñar a todos los espectadores, pero sobre todo, a Nemo, quien soñaba poder dar un baile con ella, aunque sea uno, tenerla entre sus brazos y danzar fundiendo sus almas, sus corazones.
   Nemo decidió invitar a Inés a un jardín abandonado que se estaba junto al teatro, en su taller Nemo le escribió una carta con un poema y la invitación para que se vieran a la medianoche en la entrada del jardín abandonado, aunque un poco chamuscado el papel, debido a los hornos, este decidió entregarle así la carta a su amada.
   Cuando le llegaron las acostumbradas cartas de admiradores a Inés, esta le presto interés a una sobre las demás, a una carta chamuscada que al leerla la dejo atónitamente encantada. La belleza del poema y la sinceridad que emanaban esas palabras la hicieron aceptar la invitación nocturna.
   Era la medianoche e Inés halló a Nemo en las oxidadas rejas del jardín, sosteniendo unas rosas rojas, regalo para ella. Platicaron e inmediatamente sintieron una gran conexión. Se la pasaron toda la madrugada jugando, platicando, pero sobre todo bailando, bailando al ritmo de su imaginaria y secreta melodía, creando ellos un baile secreto que solo ellos conocerían. Entre una ligera neblina y bajo la luz de una luna llena, aparecieron mágicamente unas luciérnagas que volaban junto con ellos, al igual que pequeñas mariposas azules que parecían emanar luz de igual manera que las luciérnagas. Dando así un aspecto melancólicamente bello al jardín abandonado, marchito y oxidado.
   Al acercarse el amanecer y tener que marcharse, Inés le regalo un rubí rojo labrado en forma de corazón, siempre lo traía colgado del cuello pues era un regalo que la misma reina le hizo en una presentación de ballet. Nemo al no tener que darle a cambio, le dio una llave que había hecho esa mañana, que curiosamente semejaba la forma de un corazón.
   Sus visitas nocturnas continuaron durante un mes, donde realizaban su baile secreto, hasta que lamentablemente la compañía de Inés se mudo a otra ciudad en otro país y los dos amantes quedaron por siempre separados. Ambos quedaron devastados, soñando día y noche con el otro, con su baile. Hasta que una mañana, el 4 de octubre,  día del cumpleaños de Inés, esta encontró que la llave que le había dado su amado se había fusionado con su rubí. De igual manera Nemo halló el rubí de Inés ahora con una mitad de su vieja llave. De esa forma no solo en sueños recordarían el romance que tuvo la gran bailarina con el pobre herrero, recordarían el baile secreto, la melodía imaginaria y la sensación de ensueño, todo lo recordarían con tan solo mirar el corazón mitad, rubí precioso, mitad hierro corriente.
(dedicado a mi sobrina Inés quien acaba de nacer)

Dioses sordos y mudos

En Hamiltown toda la gente rezaba al dios Sol, era una religión monoteísta y básicamente su estilo de vida se basaba en sus creencias y sus rituales. Dedicaban las cosechas, sacrificaban parte de sus alimentos, todo en honor al Sol que cada mañana, poderoso, infaltable, sale por el horizonte para proteger y alimentar a Hamiltown.
Había quienes incluso ayunaban y se alimentaban por las mañanas con tan solo rayos de Sol, decían las personas de Hamiltown que era mejor que el alimento solido que proveía la tierra. En resumen eran muy devotos, mas existía un viejo culto, uno ya muy olvidado pero sobretodo prohibido. Se trataba de la alabanza de los dioses ciegos y sordos.
Alabar a dioses ciegos y sordos es bastante ridículo, quien le pide a aquellos que no escuchan tus plegarias, que no te pueden ver. Sin embargo existió un grupo de personas que les oraban y con su simple fe confiaban en la protección y la provisión de sus dioses.
Gustav era un joven. El nunca siguió a la sociedad, no porque fuera rebelde sin causa o un buscapleitos, sino porque simplemente no entendía a la gente de Hamiltown. Nunca se sintió del todo humano, pues había muchas cosas que lo diferenciaban de las demás personas que conocía, entre ellos, gustos, habilidades y formas de pensar.
Gustav era muy solitario y no contaba con muchos amigos, mas sin embargo, a los pocos que tenía, los amaba con todo su corazón. Era un amigo muy devoto y muy cariñoso y ahora lo que mas quería era amor. Era tan noble y sentimental, que muchas mujeres no se fijaban en el y quienes lo hacían, se desesperaban o se aprovechaban de el.
Un día, caminando en el monte que se localizaba al oeste de Hamiltown, Gustav tropezó con una piedra y cayó entre los arbustos. Encontró una protuberancia en la tierra y su curiosidad lo obligó a cavar e investigar. Se trataba de unas placas de cobre, con letras labradas en ellas. Gustav las llevó a su casa y las leyó ahí.
Esas tablas hablaban de los dioses sordos y mudos, dioses con los que te conectas no con plegarias, sino con rituales y con tu esencia. Gustav sintió miedo de tener las placas, pues esos rituales eran fuertemente prohibidos y mal vistos por Hamiltown. Pero mientras más leía y más aprendía, más se interesaba por aquella devoción.
Aprendió un pequeño ritual, uno para conseguir amor y como se encontraba necesitado, decidió intentarlo. Simplemente tuvo que pronunciar ruidos guturales y cortarse cada dedo de la mano, mientras que con la mente invocaba a los dioses y pensaba en su deseo.
Rápidamente Gustav se comprometió con una de las doncellas más bellas del pueblo, era amable, tierna y una excelente compañera. Fue tan exitosa su plegaria, que no pudo investigar más sobre esta extraña devoción.
Buscó en bibliotecas, recogió todo lo que encontró sobre el tema, aprendió de memoria todos los rituales y sacrificios, releyendo todo una y otra vez. Incluso hablaba con los sacerdotes del dios Sol, preguntándoles sobre los dioses ciegos, pidiéndoles les explicará, el porque era mala esa devoción.
Todo listo estuvo una madrugada, cuando Gustav al monte se dirigió. Entró a una cueva y en el piso colocó todos los fetiches que llevaba. Estaba muy bien preparado, realizaría algo que había planeado y pensado por mucho tiempo. Llevaba mucho tiempo con los dioses sordos y ciegos, creciendo día a día junto a ellos.
Se quitó la playera, se abrió una profunda herida en el corazón, se unto menjurges olorosos y comenzó a pronunciar aquellos tétricos sonidos guturales que cambiaban la frecuencia de su energía vital.
Sintió fuertemente la presencia de sus dioses, todos se hallaban con el, lo rodeaban, lo tocaban, lo penetraban. El amanecer se aproximaba, el Sol estaba listo para salir, pero mucha sería su sorpresa al encontrar un ser tan poderoso, tan malvado, por tantos dioses respaldados, que la devoción de sus queridos habitantes de Hamiltown se encontraría por siempre afectada y quebrajada.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Saddy y Maddy

       Se encontraba muy tranquilamente la familia Sharpie comiendo la cena, el señor y la señora eran miembros distinguidos de su sociedad, todos los admiraban y respetaban y sus modales no podría mostrar mejor dignidad.
Sus hijos John de 10 años y Sofia de 12, eran unos angelitos en modales y valores y respetaban por sobre todo a sus padres. Eran en general una familia admirable y procuraban ser unidos. No era diferente esa noche, mientras cenaban todos unidos.
Sonó el timbre de la puerta y la señora Sharpie salió a atender, grande fue su sorpresa por lo que los ojos tuvieron que ver. Un monstruo bicéfalo parado ahí en la puerta, con cuerpo redondeado y de humanos poca muestra.
Compartían un cuerpo redondo, pero estaban unidos por la cabeza, su cabeza era redonda, como huevos de vieja cosecha. Uno era grisáceo y tenia expresión de sufrimiento, el otro era morado y era mas bien de aspecto altanero.
Pidieron cordialmente asilo y la señora Sharpie, se negó rotundamente. Mas tanto era su temor por y el control que las criaturas ejercían sobre ella, que no tuvo opción mas quela de invitarles por lo menos a pasar.
No fue poco el susto de la familia al observar a tal criatura, el padre de inmediato los quiso matar mientras que los niños con ellos quisieron jugar. De manera muy amable, estos expusieron su situación, eran criaturas de circo, a quienes habían echado por una vieja maldición. –al parecer las criaturas de dos cabeza, traen mala suerte a quienes les pertenezca –explico Maddy quien había sido el único quien había hablado en toda la velada.
La familia poco supersticiosa, decidió ayudarlos, pues la lastima que sentían por ellos, superaba por mucho lo que sintieran de miedo.
 –Y por que su hermano Saddy no ha dicho una palabra, ¿será que es tímido, o que no a entrado en confianza?
 –Verás pequeño John, mi hermano es muy depresivo y a esto añádele que es también muy tímido.
Les dieron un lugar donde se podían acostar, y debido a su tamaño, cabían perfecto en el sofá. Ya entrada la noche, la criatura se escurrió al cuarto de los niños, entraron sigilosamente, listos para dos tiernos platillos.
Fue la mayor la primera, para dejar al final la carne más tierna, más los padres por los ruidos asustados, corrieron al cuarto para ver lo que estaba pasando. Encontraron a los siameses, devorando el cerebro de su hija, corrieron a matarlos, pero estos corrieron más deprisa.
El señor Sharpie los golpeo a la inconsciencia, amarrándolos en una silla antes de entregarlos a la policía. Despertó primero Saddy, quien pronunció sus primeras palabras. –Por favor huyan pronto, que mi hermano los asesinara, se dedica a comer humanos, de preferencia cortos de edad.
Convencidos de su inocencia, los Sharpie ofrecieron ayuda, llevaron a los siameses para que les realizaran una cirugía y entregar después el cuerpo para estudios de biología.
Saddy se libró de su tiránico siamés, pero cuando los Sharpie lo fueron a visitar al laboratorio, se encontraron a Saddy totalmente satisfecho y a todos los cirujanos, muertos y sin cerebro.

martes, 26 de octubre de 2010

El espejo

Julián era un joven muy bien parecido. Las mujeres corrían a sus pies y causaba celos de todos. Julián estaba muy consciente de esto y tomaba mucho provecho de su situación.
Era todo un donjuán, salía con las chicas que quería, sin embargo, las botaba rápido e iba directo con la que seguía. No tenía trabajo, vivía en la casa de sus padres, quienes lo mantenían con todos los lujos dignos de un aristócrata.
Julián iba por la vida sin preocupaciones, no comprendía el dolor ajeno y si veía a un mendigo pidiendo limosna, este se indignaba pues manchaba el paisaje de la calle.
Era también muy conocido por su vida social y en cuanto a mujeres, vino y baile, no había nada que le gustara más. Fue durante una de estas reuniones, en las que se entrego por completo al alcohol y ya avanzada la noche, salió del recinto tambaleándose por su estado. Fue por esto que al no prestar atención a la avenida, un señor con su caballo y carreta, atropellaron a Julián dejándolo inconsciente.
Estuvo tres días inconsciente Julián en su cama mientras se recuperaba de todos los golpes que recibió. Durante estos tres días en estado de coma, Julián tuvo un sueño muy singular, se encontraba en una habitación muy lujosa, cubierta de oro, había pinturas en las paredes y la luz de las velas iluminaba cálidamente el cuarto. Frente a el había un gran espejo de cuerpo completo, con un marco victoriano de oro con tela negra rodeándolo y adornándolo, pero en el reflejo, no era Julián a quien veía ahí, se trataba de una versión distorsionada de el, una versión deforme, espantosa. Con una botella en la mano y las ropas desalineadas. Julián se espanto bastante al observar aquel reflejo, pero fue más su tortura el tener que soportarlo los tres días que estuvo en coma, ya que ese fue su único sueño, observar el reflejo de ese ser asqueroso y desagradable en aquel espejo.
Una vez que se despertó, Julián decidió hacer cambios en su vida, se dio cuenta de lo bajo que había caído y lo detestable que era el. Pronto fue a la casa donde paso su infancia, quiso recordar lo que había hecho mal, meditar y darse cuenta de en que momento se convirtió en ese ser tan grotesco. Se aisló completamente del mundo, no hablaba mas con nadie, abandono a sus padres y empezó a mendigar para poder sobrevivir y para poder comer. Trataba de ir a la casa del lago todas las tardes para seguir meditando sobre su pasado. Cuando un día, un lobo salvaje lo espanto de tal manera que tropezó y cayo al lago. Por poco muere de asfixia, pero aun así logro llegar a la orilla más muerto que vivo.
Al no tener mas amigos en el mundo externo, nadie se preocupo en buscarlo, es por eso que estuvo dos días junto al lago, con apenas la energía suficiente para respirar, durante todo este tiempo, Julián tuvo una nueva visión. Se encontraba frente al mismo espejo, esta vez en un callejón sucio, lleno de basura, y el barroco espejo contrastaba con el resto del paisaje.
Esta vez, Julián vio en su reflejo a un niño, claramente pudo reconocer la imagen de su inocente infancia, su ropita, su sombrerito, sus ojos que ya mostraban una inocente picardía. Así pasó dos días Julián viendo su reflejo infantil, hasta que un guardabosque encontró su cuerpo junto al lago y le dio primeros auxilios, trayéndolo de nuevo a la vida. Julián supo que debía ver por su futuro, tenia que poner pies en tierra y procurarse un bueno futuro, quería llegar a ser un anciano acaudalado y libre de preocupaciones igual que su padre.
Lo que hizo fue trabajar y trabajar, ahorrando cada centavo en el banco, comprando nuevas propiedades, no gastaba mas que para no morir de hambre y para vestir conforme su trabajo requería, pero un día, justo el día en que había recibido su salario mensual, fue asaltado por  un maleante, quien lo golpeo tan fuerte que lo dejo tendido e inconsciente en la acera.
Julián volvió a tener otro de sus sueños ya familiares, pero esta vez, se encontraba en un cementerio, el espejo se recargaba sobre una tumba y lo que Julián vio en el fue a un anciano decrepito, parecido a su padre, pero más acabado, mas moribundo. Julián lo observo solo unas horas mientras la gente de la calle lo llevaba al hospital, donde hicieron que regresara en si.
Julián tomó una decisión, la más grande en su vida, esa noche fue a casa, donde preparó todo, no olvido ningún detalle y se recostó en su cama, de la forma más confortable. Entro en un sueño profundo, en el reino de los sueños, en el sueño prometido. Ahí se encontró en un cuarto oscuro, no había luz más que la emanada del espejo mismo, ahí, Julián se vio a si mismo, su reflejo normal que veía todas las mañanas, su misma ropa, todo. Julián se atrevió a hacer lo que había temido en cada sueño, tomo fuerza y con sus puños destrozo el espejo. Detrás del espejo había una puerta, Julián la abrió y encontró un pasadizo oscuro, de piedra amarillenta, iluminado por candelabros incrustados en la pared, cuya cera derretida les daba el aspecto de manos deformándose. El trayecto era largo y oscuro, pero al final se veía una luz muy brillante, pero Julián ya había hecho lo más importante, había entrado y no planeaba volver atrás.

lunes, 25 de octubre de 2010

El viejo Ernesto

El viejo Ernesto
El viejo Ernesto regresaba de su trabajo diario, era el director de la pequeña escuela de su aldea, su casa, a las afueras del pueblo, cerca del bosque, lo esperaba cálidamente para que este continuara con su rutinal día.
Limpiaba su casa, la mantenía siempre limpia y ordenada, durante sus tiempos libres, observaba el retrato de su amada Dulcinea quien se adelanto a el al descanso eterno. Eran ya las seis de la tarde, hora de salir a dar una vuelta por el centro del pueblo, ahí veía todos los puestos de vendedores, regateaba con los artesanos y al final simplemente se sentaba para ver a la gente. Veía a los jóvenes, a los señores atareados, las hojas que caían debido a los efectos del otoño, veía  a los novios enamorados y la belleza que estos emanaban con los tonos naranjo amarillenta de paisaje otoñal.
Regresaba a su casa y se preparaba un té negro que lentamente tomaba mientras leia el periódico, mientras reflexionaba y recordaba. Había tenido una vida variada, aunque no necesariamente larga, vivió en varias situaciones, pero siempre trabajo e hizo lo posible por sacar adelante a su amada Dulcinea y a sus dos hijos quienes ya vivían sus vidas propias. Gustaba de su estilo de vida, tranquilo y rutinario, el siempre fue de gustos de serenidad y tranquilidad pues de ese modo apaciguaban los demonios de su muerte.
Ahora en el ocaso de su vida, la luz de su alma se iba terminando, no era infeliz pero la luz que iluminaba su corazón se iba extinguiendo poco a poco.
Un día, el viejo Ernesto lo preparó todo, se acostó en su cama, se preparo para disfrutar la ultima aurea de luz, la ultima ración de calor emanada por su llama interna. Dentro de la misma tranquilidad en la que vivió los últimos días de su vida, espero hasta que la liguera llama finalmente se extinguió.

domingo, 24 de octubre de 2010

Vreth el pez

En un cristalino rio de aguas, con un caudal liviano. Vivian un banco de peces que siempre junto a la corriente viajaban. Tenían reglas simples, quien encontrara algas o alimento primero, debía de avisar a sus compañeros. Nunca alejarse del banco, pero sobre todo, nunca nadar contra corriente Eran un banco muy pacifico, no molestaban a nadie, vivian en un rio seguro, por lo menos en el entorno donde nadaban.
Entre ellos existía un pez fuera de lo común, su nombre era Vreth, tenia un color naranja en la parte superior de su cuerpo, lo cual lo diferenciaba de sus compañeros. Vreth siempre fue un pez muy rebelde, no le gustaba seguir las órdenes, era muy distraído y en general, con sus comportamientos parecía ser de otra raza de pez. Cuando comía algas, las acechaba primero, luego cuando veía que su rítmico movimiento se paraba, este corría para devorarlas cual tiburón acechando una presa.
Nadie lo quería, por todos era rechazado, incluso lo trataban mal y de forma despectiva, Vreth pretendía hacer caso omiso a las actitudes y los comentarios de otros peces, aunque por dentro era fuertemente herido. Gustaba de alejarse del banco, a pesar de las reglas del jefe, pero pronto descubrió que a las orillas del rio, se hallaban las mas exquisitas algas y con poca demanda. A pesar de las ventajas de ir en contra de los mandatos de su sociedad y hacer lo que se le daba la gana, Vreth aprendió los peligros de esas zonas.
Así pasó el tiempo, Vreth seguía siendo discriminado y la ira contenida dentro de el fue aumentando. Un día, el jefe del banco se atoró en un una basura arrojada por un humano, quedó muy lastimado, pero tuvo tiempo de nombrar a su predecesor como jefe. Se necesitaba alguien con coraje, poco miedo, conocedor del rio. Es por eso, que eligió a Vreth.
No contentos, los peces aceptaron a Vreth como jefe, quien les prometió llevarlos ala mejor parte del rio, donde la comida abundaba, había pocos peces que los molestaran y podrían vivir mas pacíficamente. Pero había un pequeño detalle, se tenía que nadar contra corriente. Muchos peces se indignaron, sobre todo los más grandes, esas eran justo las reglas que el viejo jefe había prohibido, pero aceptando su mandato, fueron tras de el.
Vreth emocionado como nunca, llevo a sus peces contra corriente, aguardando el lugar preciso. Ansioso esperaba Vreth cuando de pronto, las garras y trompas de unos osos entraron al agua, masacrando al banco de peces. Fueron todos asesinados y mientras Vreth observaba extasiado la masacre, se acerco a un oso, haciéndose presa fácil y al igual que sus compañeros, fue devorado por un oso.

sábado, 23 de octubre de 2010

Lilyth II (el monte de las cruces)

Tanta era su desesperación que se tiro en el suelo al pie de una cruz a sollozar, cuando de pronto, sintió como algo le picaba la espalda. Grande fue el susto que se llevo al darse cuenta que era un cuervo negro, un gran y gordo cuervo que le dijo estas palabras:
   –Chica, ¿tonta que haces aquí? Párate de ahí ahora mismo, no debes permanecer mucho tiempo cerca de una cruz, es más no deberías de estar en este monte, este monte no es para chicas soberbias y engreídas como tu, pero que tonta has sido al venir aquí, sobretodo de noche.
   Lilyth indignada con las palabras del cuervo, se paró corriendo alejándose de el, pero era tanta su desesperación y sueño que se tiro en otra cruz y se echo a dormir. Fue despertada abruptamente por un dolor terrible, sentía unos latigazos en la espalda, como si la flagelaran con un látigo al fuego vivo. Al buscar a su agresor, no encontró a nadie, sin embargo el ardor y el dolor de los latigazos le impidieron pararse y correr. Se le crearon cortaduras muy profundas, pero no sangraba mucho, como si la flagelaran con fuego. Lilyth se aferraba a la cruz para intentar levantare, pero cuando intentaba esto, una fuerte presión la hacia descender para que los latigazos continuaran. Aquellos estigmas le rasgaron tanto la ropa que estaba a punto de perderla, cuando finalmente pudo escapar y se echo a correr.
   Corría y corría, no sabía a donde ir, recordaba que el cuervo le dijo que se alejara de las cruces, pero éstas estaban por todos lados, ¿Qué hacer? Lylith al borde de la muerte de susto escucho la voz de una niña, una voz tétricamente triste, escalofriante, pero calmada. Esta voz le decía “sigue a los cuervos Lilyth”. En eso Lylith vio a una pardada de cuervos que volaban sobre ella. Lilyth les había agarrado temor, pero volvió a escuchar la voz, “sigue a los cuervos Lilyth”, y así lo hizo ella.
   Corrió y corrió tras los cuervos y noto que subía el pico, pronto llego a la cima. En la cima se encontraba una gran cruz, la más grande de todas, tenia un color caoba tan oscuro que se confundía con el negro, se acercó hipnotizada a ella y la toco. En ese instante todos los cuervos volaron hacia ella y con sus garras la tomaron, no tardaron en montarla sobre la cruz y mientras la joven gritaba de dolor, los cuervos la crucificaron en aquella gran cruz. Le clavaron las manos y pies igual que a Cristo y tal como a      la empezarn a picotear y arrancar trozos de carne. Lilyth jamás imagino que existiera aquel dolor tan intenso, tan lacerante. Los cuervos finalmente se fueron y la dejaron ahí, crucificada y ensangrentada. Lylith indefensa quedó ahí, viendo el amanecer entre las cruces, arrepintiéndose de sus pecados.
   Súbitamente, sus manos y pies se destrozaron liberándose asi de los clavos. Lylith cayo al suelo, que se transformo en arenas movedizas, por mas que intentaba salir fue inútil, la tierra se la tragaba y no podía hacer ella nada. Pronto quedo totalmente sumerguida y para cuando salió de nuevo el sol, no existía rastro de ella más que la sangre y los trozos de carne que los cuervos le arrancaron.
   Así transcurrieron tres días, hasta que en un amanecer, de la tierra broto una mano, luego otra, luego, Lilyth salió completamente, totalmente curada de sus heridas. No era la misma Lilyth que subió al monte tres días atrás, era otra totalmente nueva, sin embargo, físicamente estaba idéntica, no tenia cicatrices, mas que una. Sus ojos ya no eran lila, ahora eran café caoba.

viernes, 22 de octubre de 2010

Lilyth I (una chica engreida)

   Lilyth, una chica perdida, gustaba de observar a la gente, analizarla, juzgarla, criticarla. Siempre metía sus narices donde no correspondía y a ella no le importaba. Era muy altanera y muy arrogante. Físicamente, Lilyth era muy bella, tenía la piel blanca como porcelana, el cabello negro   como un velo romántico, pero sus ojos eran su dote mas maravilloso. Tenía unos ojos enormes como de muñeca y de color lila, tenía los ojos lila, que adoptaban un tono un poco diferente dependiendo de la ropa con que vestía.
   Esa belleza la convirtió en una persona muy soberbia, sentía que nadie la merecía y la mayoría de los hombres sonsacaban sus caprichos, aunque por dentro la odiaran. Las mujeres hablaban a sus espaldas criticándola, pues porque aparte de celos, sabían que ella hacía lo mismo con ellas.
   Un día un caballero llego al pueblo, tenia una misión que hacer, así que se estaría unos días en el pueblo antes de volver a tomar camino. Lilyth quedó totalmente enamorada de el, su porte, su encanto, su duro carácter. Todos estos atributos tan diferentes a los de los hombres de la aldea hicieron que Lilyth cayera a sus pies.
   Sin embargo el caballero no quedó sorprendido con la joven, que aunque muy bella, poseía un carácter y una personalidad de cloaca. Lilyth procuraba ser melosa con el hombre y actuar como una rosa, pero el hombre distinguía bien a las arpías y la falsedad de la joven le causaba mayor asco. Inútilmente Lilyth trataba y trataba, pero simplemente no conseguía que el hombre cediera a sus encantos. Finalmente, con mucha desesperación, Lilyth le dijo al caballero.
   –Oh caballero, inútilmente trato de conquistarlo, pero al parecer no me encuentra atractiva en lo más mínimo, pues siempre me ignora, dígame ¿Qué puedo hacer para ganarme su amor, o tan siquiera su respeto y cariño?
   –Dudo que te ganes mi amor, pero si quieres mi respeto y cariño, creo que solo existe una solución. Ven conmigo al monte de las cruces, ahí aprenderas una lección.
   El hombre llevo a la joven a aquel monte, pero grande fue la sorpresa de la joven cuando halló no un monte pequeño, sino un gran pico, repleto de cruces de caoba, empezaban unas pequeñas en la base, pero mientras mas altas en el pico se encontraban, mas tétricas y de mayor tamaño eran. –Si quieres mi respeto y cariño, sube hasta la cima y ahí aprenderás tu lección.
   Asustada a muerte por el terrorífico paisaje y ambiente que causaban las cruces, esta subió, pues en verdad amaba al hombre. Cada cruz era más espantosa que la otra, cada vez sentía mas miedo y mas escalofríos. De pronto, cayó la noche y una neblina cubrió el suelo del monte. Lylith perdió la noción del espacio, no sabia hacia donde ir. Estaba el pico tan tupido de cruces, que no podía realmente saber hacia donde era arriba o donde era abajo, tenia que tomar atajos para esquivar algunas cruces y ya no supo si seguía subiendo o si estaba bajando.

jueves, 21 de octubre de 2010

El amor de una rosa

   Había un rosal muy curioso, se encontraba en un monte de muy poca altura y era evitado por todos. Se decía que estaba encantado pues tenia ciertas características que eran realmente tenebrosas. Verán, todas sus rosas eran negras, todas menos una gran rosa que se encontraba al tope del monte, al centro de todas. Sus tallos llenos de filosísimas espinas cubrían todo el monte, y el color de estos eran tan oscuros que se perdían con las rosas mismas. Pero por si no fuera por poco, por los tallos corría sangre, sangre que según los lugareños era bombeada por la rosa roja del tope.
   Un día una niña nació en la aldea, no era la niña mas hermosa del pueblo, sino probablemente la niña mas hermosa del mundo entero. Era lista, sabia bailar, pintar y tenia la voz de un ángel, pero era altanera, soberbia y muy elitista.
   El rosal se creo una morbosa y enfermiza obsesión por la niña, se enamoró profundamente de ella, así que para atraerla, un día que la niña pasaba cerca del rosal, este hizo aparecer la rosa mas bella jamás vista, era una rosa morada con algunos pétalos de pálido rosado. La niña quedo encantada con la rosa y corrió para arrancarla. Al hacerlo broto sangre del tallo de la rosa y la niña se mancho el vestido.
   –Ughh, que asco, este horrible rosal de aspecto mortuorio mancho mi hermoso vestido con la única rosa linda que tuvo, nunca me volveré a acercar a él.
   La gran rosa roja empezó a decaer y marchitarse de tristeza, su tono rojo intenso paso a ser de un tono más bien vino, cuando un día, cuando iba pasando de nuevo la niña, el rosal soltó un perfume lleno de embrujadas feromonas cuyo aroma atrajo a la niña. Esta quedo poseída por el y corrió hasta la rosa roja. Estaba tan atraída y fuera de si que no le importaba que las filosas espinas cortaban y rasgaban su piel y junto con la sangre de los tallos que iba rompiendo y arrancando para abrirse paso, la niña quedo completamente cubierta de sangre.
   Al llegar a la rosa moribunda, la niña le arranco un pétalo, pero al instante de hacer esto, los tallos cobraron vida, la rasgaron aun mas, la cubrieron por completo hasta que desapareció de la vista y la sumergieron hasta sus enmarañadas raíces. En poco tiempo la rosa volvió a ser de un rojo intensó e incluso corría por sus tallos mas sangre y mas rápido que antes. Todo gracias a que cumplió su deseo de placer con aquella pobre niña engreída.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ludwig el lobo

   Hubo una vez en un bosque, una loba, que tuvo una camada de lobos cachorros, todos sanos y bravos, tal como la jauría necesitaba, todos menos uno, un perro que nació deforme, tenia una pata delantera mas corta que las demás, lo que le dificultaba caminar, además de que tenia una oreja caída, la otra parada. La loba y los demás miembros de la jauría decidieron abandonarlo a su suerte ya que no serviría para casar y matarlo seria inútil.
   Por otra parte, en un campo cercano de aquel bosque, una pequeña aldea alemana, donde a las afueras vivía un pastor de ovejas. Era un viejo solitario y amargado, sentía cierto odio a los pueblerinos y prefería pasar la mayor parte de su tiempo con sus ovejas, la naturaleza y los frutos de esta.
   Durante un atardecer, llevo a sus ovejas a pastar cerca del bosque, donde encontró a un cachorro de lobo, a uno deforme. El viejo granjero, que a pesar de odiar a los humanos, amaba la naturaleza y a los animales, así que tomo al cachorro y se lo llevo consigo a su casa. -Me lo llevare y lo criare para que cuide a mis ovejas, ya que al ser tan cachorro aprenderá a convivir con ellas y después me servirá para protegerlas de ladrones, coyotes u otros lobos.
   Al lobo lo llamo Ludwig en honor a su padre y tal como lo pensó, Ludwig creció y aprendió a cuidar de las ovejas. Pudo superar la malformación de su pata y podía caminar, trotar y espantar a algunos animales. Ludwig y el pastor se agarraron mucho cariño, solo contaban el uno con el otro y eran los mejores amigos.
   Pero Ludwig no se sentía lleno, al ser un lobo de jauría sentía la necesidad de estar con su especie, sentía tristeza pues sabia que fue rechazado por sus limitaciones físicas y que por lo mismo nunca podría tampoco hacer lo que los lobos normales hacían, pero se sentía muy a gusto con el pastor y sus ovejas. Todas las noches de luna llena subía a un risco a aullar melancólicamente a la luna, desahogaba así la tristeza y dolor profundamente guardaba del pastor y sus ovejas, pues ser lobo pastorero no le permitía andar con la cola caída.
   Un día durante la noche, se acerco una jauría de lobos quienes tenían planeado un festín con las ovejas. Ludwig al observarlos corrió a defenderlas, al mirar a la jauría, este se lleno de furia incontenible, tuvo sentimientos encontrados al ver a los de su misma especie y saco una fuerza anormal y con ella mató a una loba e hirió a tres mas (quien diría que a quien mató fue a su propia madre).
   Vivieron aun más felices el pastor y el, pues se creo fama de ser un lobo muy feroz y peligroso y ninguno se atrevía a molestar a las ovejas del pastor y Ludwig solo se ocupaba de espantar a ladrones o a uno que otro animalejo.
   Una noche de luna llena, Ludwig subió al risco como de costumbre a lanzar melancólicos y tétricos aullidos a la madre nocturna, cuando sintió un frio que le erizó los pelos.  Al ver la luna vio en ella el rostro de su madre a la cual mato, quien le gruñía con un odio amenazador. Ludwig se espanto y debido al problema con su pata se resbalo y cayo del risco muriendo por el impacto.
   El viejo pastor quedo solo y dicen que se volvió mas gruñón y amargado, esto es porque nunca supero la muerte de Ludwig y cada luna llena era atemorizado y atormentado por el ruido de unos melancólicos aullidos y si prestaba aún mas atención, podía escuchar unos feroces gruñidos.

martes, 19 de octubre de 2010

Smile

This is the story of two men
they were different in every way
One was happy the other shy
just that non of them never  smiled

Harry was an outgoing guy
although he wished, he couldn´t smile
A sickness caused this condition
and to give a smile was his mission

Ewan was very pale and gray
he was reserved in every way
Very quiet and very shy
and he never wanted to smile

These two men had a mutual friend
who introduced them in a fair
Talking about their condition
and each explain their own reason

Harry got very shocked
Ewan could do what he would not
What he would do to give a smile
yet Ewan could but didn´t want

During all the fair Harry tried
he useless tried to make him laugh
Ewan got extremely upset
he even wished Harry was death

In the fair Harry met a witch
she could give him all he wished
Being able to give a big laugh
just a smile, it was all he asked

He gave a laugh out of control
he was laughing but couldn´t stop
Harry got killed by what he asked
he laughed and laughed until he died

Durind the funeral they saw
Ewan was there among them all
all the people got very scared
cause a creepy smile Ewan gave

lunes, 18 de octubre de 2010

Entrada a la neblina

Un chico muy callado, reservado, misterioso para el mundo. Nadie sabe realmente cuales pueden ser sus pensamientos, sus opiniones, sus conocimientos. Su ser es una caja de misterios, de secretos ocultos al mundo.
¿Será el un ser aburrido y mecanizado, que realmente no tiene nada suficientemente bueno para expresar que ahorra expresarlo? ¿Será su yo un ser fantástico, lleno de las más cautivadoras y creativas imágenes? Probablemente ni siquiera el lo sepa del todo bien. Por lo menos el mundo que lo rodea lo ignora. No tiene forma de expresar sus pensamientos, sus emociones. No habla, no pinta, no danza, su rostro no tiene expresión.
Es un ser gris, no emana mas que frialdad e indiferencia, es por eso que la gente lo ignora, aunque solo a los pocos que les interesa se han llegado a preguntar, ¿Es que acaso no siente nada? ¿De verdad habrá vida dentro de el? ¿Por qué es que no expresa realmente nada?
Vivió así su vida, hasta que surgió un viaje, un evento que modificaría su vida, para bien o para mal, con muchos o pocos resultados, solo el lo sabrá.
Un lago, rodeado de arboles  marchitos, que entre dejan ver los últimos rayos de luz naranja-purpurea del crepúsculo. Llega el ser grisáceo a la orilla del lago, a esperar, con su mismo rostro sin expresión de siempre. El lago se empieza a llenar de una densa, densa neblina, la neblina se crea rápidamente del agua mientras los últimos rayos de luz solar desaparecen.
Pronto solo la luz de la luna ilumina el lugar donde antes estaba el lago, ahora cubierto con una neblina tan densa que toda presencia de agua liquida queda solo en los recuerdos. La neblina se encuentra principalmente sobre el lago, dejando poca para los alrededores. Este fenómeno hace que el lago adquiera la imagen de una nebulosa pista bañada por la luz de la luna. Cuando de pronto, una luz surge del lago, la luz de una lámpara, probablemente de un bote, de tamaño desconocido. La neblina es tan densa que imposibilita apreciar la lámpara o el bote que la carga. Incluso cuando llega a la orilla solo se puede apreciar la luz que emana la lámpara, pero nuestro ser grisáceo sabe que es esta su señal, sabe que es tiempo.
Se sube al bote y pronto desaparece en la neblina, la luz se va alejando y extinguiéndose, hasta que pronto todo rastro de ella desaparece, desaparece junto con el ser hacia lo desconocido, en un misterio incluso mayor que el ser mismo.

sábado, 16 de octubre de 2010

Sueño de Melancolia

Un campo sumergido en el agua, un campo repleto de esculturas hechas de piedra, esculturas que representan a criaturas llenas de dolor. Uno puede asumir que las criaturas eran gente importante pues casi todos están representados con coronas, joyas y demás accesorios. Tal vez reyes, tal vez aristócratas, pero todos en dolor, todos demostrando aflicción en sus rostros inhumanos, unos rostros alargados y rugosos, como si alguna vez hubieran sido humanos pero que se derritieron como cera consumida y la forma de sus caras embonaban y armonizaban con las expresiones de dolor de cada uno de estos seres representados en piedra.
Tal vez esto era un cementerio, tal vez era una ciudad, sea lo que halla sido ahora esta en ruinas, sumergido en aguas claras pero iluminadas de forma tétrica, tal vez es solo la luz de la luna, de una luna muy brillante.
Uno puede apreciar que la felicidad en este lugar nunca existió y sin embargo la belleza que envuelve a este lugar fue tan grande que aun se puede apreciar y sentir ese ambiente tan artístico y hermoso, solo que ahora con el melancólico escenario de la situación de deterioro en el que se encuentra. Aun se puede escuchar claramente la música de un piano, música tranquila y melancólicamente hermosa que mueve el oleaje y las algas atrapadas en las esculturas y los pequeños edificios al ritmo de esta tranquila melodía.
¿Qué habrá pasado aquí? ¿Porque se descuido y porque llego a estar sumergido bajo el agua? Tal vez el agua llego poco a poco e hizo que las criaturas que habitaban este lugar se fueran, o tal vez primero se fueron las criaturas y después llego el agua. Sea como sea este santuario a la melancolía que claramente nunca fue destinada a representar felicidad o gozo, se encuentra descuidado, abandonado por cualquier ser viviente, pero las criaturas en dolor representados en esas esculturas de piedra siguen ahí, aunque descuidados y algunos al borde del desintegración, siguen gritando dolor, ignorando las joyas y coronas con los que están ataviados, sufriendo eternamente, pero eternamente representando una hermosa melancolía.

Un heroe

¿Qué es en verdad un héroe? Un héroe se define como una persona que hace un bien a otros a través de un sacrificio, una persona admirada por sus hazañas y virtudes. Pero que hay de las personas que se sacrifican y sufren por un bien, pero un bien propio? Se le puede considerar héroe personal, héroe egoísta, o simplemente alguien que hace lo que debe de hacer para su supervivencia.
Para mi un héroe es alguien que deja de hacer lo que es popular, alguien que deja de hacer lo que la sociedad manda, alguien que deja de sobreponer sus necesidades y empieza a hacer lo que es correcto. Y para mi lo que es correcto es lo que dicte tu corazón y conlleve a un bien popular.
Pero eso me regresa a mi duda, ¿que hay del que se sacrifica y hace un bien por si mismo? ¿se puede considerar un héroe? Yo creo que no, pero tampoco es un sacrificio inútil, lamentablemente es solo un sacrificio y dolor que se tienen que hacer para sobrevivir.

Metamorfosis de Nemo

Mi vida tocó fondo sin que yo solo me diera cuenta. Tenía tanto interés en tener en control mi vida, mis emociones, mi mente, mi cuerpo…
Irónicamente todo equilibrio, todo control se fue deteriorando, se me fue saliendo de las manos. Sabía que estaba mal, pero alguna extraña, oscura y poderosa fuente de energía me hacia seguir con mi obsesiva necesidad de tener todo bajo control.
Fue necesario no uno lluvia sino un fuerte y repentino monzón con  granizo para que se apagara el fuego que consumía mi ser y que me hiciera despertar, que me hiciera abrir los ojos.
El fuego termino, mi vida ya es consumida por las llamas, pero estas dejaron un humo denso, muy denso… La lluvia a su vez dejó un frio y una oscuridad que me agobian a cada segundo y es ahí donde me encuentro ahora.
Un camino de seis semanas (aparentemente) lleno de denso humo, frio y oscuridad. Pero que poco a poco va disminuyendo y seré yo quien lo atraviese hasta el final, lo que me llevará a una vida renovada y reconstruida.
Durante esta metamorfosis diseccionaré, analizare y reconstruiré cada pieza de carbón quemado y carcomido que conforman mi vida.
El proceso ha sido lento y muy doloroso, pero llegare al final, mostrándole no solo a médicos, familiares o amigos, sino al mundo entero, que pude salir de esta depresión de la recta de mi vida como un ser totalmente nuevo, un ser reconstruido y rebautizado con el nombre que viene del latín “ninguno”.
Me encuentro en un camino de metamorfosis, entre rodeado de llamas y gritando de dolor, reposo y dejó que el dolor del fuego se mitigue poco a poco mientras enfrento otra clase de dolor, el dolor de enfrentar a mis demonios internos. Saldré del camino reconstruido ya sea para bien o para mal, siendo rebautizado con el nombre de Nemo.